Tras semanas de negociaciones bajo superficie, el Senado de la Nación abre sus puertas por primera vez en el año. La cita está pactada para el próximo miércoles 11 desde las 11, con un temario de exclusividad absoluta: el proyecto de Modernización Laboral.
La convocatoria, refrendada por la titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, llega respaldada por las firmas de referentes dentro de la Cámara alta como Patricia Bullrich, Luis Juez, Beatriz Ávila, entre otros. Este bloque de apoyo representa a 44 senadores, una cifra que alimenta la confianza del Gobierno de Javier Milei.
“Tenemos los votos para aprobar el proyecto. Si no, no convocaríamos”, sentenció Bullrich, en representación del bloque oficialista, manteniendo un estricto hermetismo sobre las modificaciones que se introducirán al texto final directamente sobre tablas.
A partir de que se conozca el temario llamó la atención la ausencia de otros temas de peso, como la Ley de Glaciares. La decisión responde a una cuestión de pragmatismo: el debate laboral será lo suficientemente extenso y complejo como para agotar la jornada. No obstante, no se descarta que otros temas puedan colarse en la reunión de Labor Parlamentaria previa a la sesión.
Contrapropuesta
En el bloque de Unión por la Patria, el clima es de realismo político. Tras una reunión celebrada en las últimas horas, el espacio reconoció que la batalla en la Cámara Alta parece difícil de ganar debido a la falta de una mayoría propia.
El secretario de Trabajo defendió la reforma laboral y cruzó a la CGT por la amenaza de paroSin embargo, el peronismo no se quedará de brazos cruzados y para eso trabaja en un dictamen propio que plantea un paradigma opuesto al libertario. En el marco de las alternativas que plantea su propuesta se destaca la ampliación de licencias de paternidad, la reducción paulatina de la jornada laboral semanal, un sistema de indemnizaciones financiado a través del Banco Nación y la regulación específica para trabajadores de plataformas digitales.
El factor calle
Mientras el Congreso se prepara para legislar, la CGT debate su plan de acción. El sector “dialoguista”, que hoy controla la central obrera, busca un equilibrio delicado: rechazar la reforma sin romper puentes definitivos con la administración libertaria. Por ahora, la cúpula rechaza un paro de 24 horas, pero evalúa una movilización masiva al Congreso para el mismo miércoles. Por su parte, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte presiona con un paro de 12 horas para facilitar que los trabajadores puedan asistir a la concentración